Fallo histórico: condenan a una ART a pagar $86 millones a un trabajador del norte neuquino
El fallo considera que la ART no cumplió con los controles mínimos ni obligó al municipio a mejorar las condiciones de trabajo.
Un fallo judicial de fuerte repercusión económica y legal recayó sobre la aseguradora Asociart ART S.A., que fue condenada a indemnizar con más de 86 millones de pesos a un trabajador estatal del norte de Neuquén. La sentencia reconoce los daños físicos y psicológicos que el hombre sufrió tras años de realizar tareas exigentes sin la supervisión ni los controles adecuados.
La resolución fue emitida por el juez Carlos Choco, titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil, Comercial, Laboral y de Minería de la V Circunscripción Judicial.
El trabajador, empleado municipal en una pequeña localidad, sufrió una lesión en la columna vertebral en 2012 que requirió cirugía. A pesar de su estado, años más tarde fue reincorporado a tareas de gran esfuerzo físico -como la carga y descarga de garrafas de gas-, lo que agravó su condición. Actualmente padece una discapacidad, baja autoestima y depresión, motivo por el cual recurrió a la justicia neuquina.
El caso involucra a un agente que comenzó a trabajar en el municipio en 2004. Realizaba tareas que implicaban un alto esfuerzo físico y con el paso del tiempo, esas exigencias deterioraron su salud hasta dejarlo con una incapacidad permanente del 70%, principalmente por lesiones severas en su columna vertebral.
A pesar de haber sido sometido a una cirugía en 2012, el trabajador fue reasignado a las mismas funciones físicas.
Este esfuerzo le provocó una nueva lesión en 2019. Tras una segunda operación, se le colocaron placas de fijación, pero nunca volvió a caminar con normalidad.
La sentencia responsabiliza de forma contundente a la aseguradora por no haber cumplido con sus deberes legales de prevención y control, esenciales para evitar un desenlace tan severo.
Según detalla el fallo, Asociart no realizó estudios médicos periódicos, ni capacitaciones, ni relevamientos de tareas, y tampoco presentó planes para mitigar los riesgos que finalmente se concretaron.
El daño sufrido por el trabajador no fue súbito ni imprevisible, sino el resultado de años de omisiones acumuladas. El juez Choco subrayó que la ART "no acreditó haber obligado o al menos intimado al empleador al cumplimiento de las medidas de higiene y seguridad", ni presentó "un plan de mejoramiento en los términos establecidos por la Ley de Riesgos del Trabajo, para eliminar o moderar los riesgos que originaron las patologías".
Tras su segunda operación, el municipal fue reincorporado en 2021 al área de Acción Social, donde debió cargar y descargar garrafas de gas envasado de 20 kilos. Esta nueva exigencia agravó aún más su cuadro clínico, y le generó la pérdida de masa muscular, dificultades para caminar (actualmente presenta renguera) y dependencia para realizar actividades básicas como vestirse o atarse los cordones.
La sentencia
El daño sobrepasó la barrera de lo físico. El juez también reconoció que el trabajador sufre secuelas psíquicas, como depresión y baja autoestima, derivadas de su situación crónica. Por ello, además de la indemnización millonaria, la ART deberá proveerle un tratamiento psicoterapéutico semanal por 18 meses y garantizar interconsultas psiquiátricas, según lo determine el profesional a cargo.
La sentencia aún no se encuentra firme pese al duro golpe para la aseguradora. Está en trámite de apelación ante la Cámara Provincial de Apelaciones Civil, Comercial, Laboral, Minería y de Familia, con competencia en las circunscripciones judiciales del interior neuquino, con sede en la ciudad de Zapala.
Fuente: Medios.